
El 19 de Abril se cumplieron 30 años de la constitución de los primeros ayuntamientos democráticos en España. En estos 30 años, los ayuntamientos Españoles, además de ser una piedra angular en el proceso democratizador de nuestro país, se han consolidado como una administración fundamental para la consecución de un nivel de progreso y bienestar nunca antes visto en nuestra sociedad, ya que su posición de "administración más cercana", les confiere una situación pivilegiada a la hora de trasladar con eficacia, todos los servicios básicos que una sociedad necesita.
El camino iniciado 30 años atrás de manera exitosa no está exento de dificultades, ya que si bien es cierto lo dicho anteriormente, no se puede obviar la escasez de financiación de la que adolece nuestra administración local, escasez que, incomprensiblemente es inversamente proporcional a la "asunción" de competencias llevada a cabo. Así, a los ayuntamientos se les ha ido delegando cada vez más la prestación de determinados servicios, sin que eso fuese acompañado de una delegación de recursos financieros.
Escudándose en su condición de "administración más cercana", los ayuntamientos Españoles se han visto obligados en estos 30 años a suplir las carencias que las distintas administraciones (provincial, autonómica y estatal) han ido generando en la suministración de determinados servicios a la sociedad, fundamentalmente en el ámbito educativo y de servicios sociales, pero también en seguridad ciudadana y en materia cultural, pero sin que ello se reflejase en las partidas económicas destinados a los mismos. Es más, hoy día asistimos a un extenuante (y pienso que "cansino") debate sobre la financiación autonómica, debate que en ocasiones genera la impresión de que asistimos a una "cena de barra libre" donde cada uno se intenta llenar el plato sin parase a ver lo que queda para el resto, debate que no representa posiciones ideológicas y que en ocasiones tampoco representa intereses ciudadanos, debate que persigue el mantenimiento de cuotas territoriales de poder y que en ocasiones ensombrece el que tendría que ser su fin último: el vertebramiento en todo el estado de políticas sociales, educativas, sanitarias etc de calidad para toda la sociedad desde un óptica de equidad e igualdad. Esto se pone de relieve cuando quedan excluidos de este debate los ayuntamientos, las olvidadas entidades locales, que son las que hoy día proporcionan, dada su proximidad, la mayoría de estos servicios a la sociedad.
Estos 30 años de ayuntamientos democráticos han sido años de éxito para nuestra democracia, que nos han permitido alcanzar un nivel de progreso y bienestar nunca antes imaginado en España. Pero este bosque de éxitos no puede hacernos perder de vista el horizonte, los éxitos alcanzados no pueden disfrazar los errores cometidos, y solo teniendo la altura de miras suficiente podremos corregirlos y dotar a nuestras entidades locales de los recursos financieros necesarios para prestar más y mejores servicios a la ciudadanía.

La siguiente celebración a la que he asistido ha sido la manifestación del 1º de mayo en Coruña. El 1º de Mayo representa el día del trabajador, y en épocas convulsas como las que vivimos, esta fecha, cobra si cabe, más significado. Es una obviedad que el mundo está atravesando por una crisis económica que repercute con virulencia en la clase obrera, aumentado el desempleo. Esto no se puede negar, y hacerlo sería una irresponsabilidad, pero tampoco se puede tapar que esta crisis no nació en el mercado laboral, es fruto del mercado financiero, y como tal no se puede cargar a las espaldas de los trabajadores el coste que está generando. Desde la derecha se está azuzando a los sindicatos a que tomen las calles con la celebración de una huelga general, pero no nos podemos engañar, ya que tras este mensaje no se encuentra un sentimiento de empatía hacia los trabajadores, sino solo una ambición incontrolada de alcanzar el poder, que es lo único que parece importarle. Así, mientras el Partido Socialista Obrero Español hace de la defensa de las prestaciones sociales su bandera, el Partido Popular hizo la suya a base de decretazo y de recorte de prestaciones.
Hoy más que nunca quiero poner en valor la "conciencia de estado" que se está llevando a cabo desde los Sindicatos y de la que el Partido Popular debía copiar algo.

La última celebración a la que he asistido es al 130 aniversario del Partido Socialista Obrero Español, partido creado un 2 de Mayo de 1879 por Pablo Iglesias y al que tengo el honor y el orgullo de pertenecer. FELIZ CUMPLEAÑOS¡¡¡
"Por mucho que valgan las ideas, no pueden prosperar en el grado que deben si sus sostenedores, y principalmente los que ocupan las primeras filas, no son enteros, serios y morales. No sólo hacen adeptos los partidos con sus doctrinas, sino con los buenos ejemplos y la recta conducta de sus hombres".